Canción de cuna enarmónica
Esta pieza nació de una pregunta musical: ¿qué pasa si una misma nota, aparentemente inmutable, puede ser dos cosas a la vez?
La enarmonía —ese fenómeno donde un sonido tiene dos nombres y dos funciones distintas— se convirtió en el corazón de “El sueño”. No es solo un recurso técnico: es una metáfora sutil de cómo el contexto define la identidad. Lo que suena como un La♭ también es un Sol♯ (1:10 / 2:30), y según la armonía que lo rodee, puede ser calma o tensión, arraigo o viaje.
En esta pieza, esa nota dual —La♭/Sol♯— es el eje sobre el que gira la melodía. Una misma tecla del piano, un mismo sonido, pero un significado que se transforma en silencio. El sueño, como la música, no es estático: se mueve en sus propios cambios de luz.